Junto a los peluches de Plam y Plum, se incluye el libro viajero, un cuaderno itinerante que acompaña a la mascota de la clase en sus visitas a los hogares del alumnado. En él, las familias pueden dejar un recuerdo gráfico de la experiencia vivida con la ayuda del niño o la niña.
Cada semana, el libro vuelve al aula para ser compartido con el grupo, convirtiéndose en un espacio común donde se ponen en valor las vivencias familiares y se da protagonismo a cada alumno. De este modo, el libro viajero se transforma en un testimonio colectivo de aprendizajes, emociones y momentos compartidos, reforzando el vínculo entre la escuela y las familias.