20 de mayo de 2026

Una experiencia real en el aula con la colección Rob&Ot

colección Rob&Ot

Si tienes que elegir lecturas para el próximo curso… ¡esto te interesa! Te trasladamos la recomendación de una maestra para las lecturas del próximo curso en el aula de Primaria.

Irune Vera, maestra del CEIP Ciudad de Columbia, de Tres Cantos en Madrid, nos explica el paso a paso para trabajar la comprensión lectora con las lecturas de la colección Rob&Ot en primero de Educación Primaria.

«Pedí al comercial de zona una muestra del libro y vi que era todo lo que estaba buscando: letra mayúscula; poco texto dentro de cada hoja; ilustraciones que facilitan la comprensión de lo que pasa en la historia; tramas breves, que hacen que el nivel de atención de los niños se mantenga activo durante la lectura, y, además, está secuenciada por capítulos, lo que, por un lado, a mí como docente me ayuda a la hora de programar esas sesiones, para no dejar colgando en el aire páginas.»

Lectura guiada

Irune Vera ha trabajado, sobre todo, la lectura guiada. Para ello, ha seguido la pauta que se incluye en la carpeta pedagógica de la colección Rob&Ot: «Tiene los objetivos didácticos, la descripción de la actividad, cuánto nos va a llevar llevarla a cabo, los materiales y algunos consejos, así como un apartado para tomar notas.»

Para realizar la lectura grupal del primer libro de la serie emplearon unos dos meses. Al ser un colegio de jornada partida, buscaba actividades lúdicas para las sesiones de tarde, y se dedicó una sesión semanal a este trabajo. «Comencé realizando la actividad número uno, que consistía en enseñar y analizar la portada del libro. Mediante técnicas cooperativas, fuimos viendo y analizando diferencias y similitudes de los dos protagonistas que aparecen ahí. Estudiamos la forma de la cabeza, el color, las iniciales de su nombre… y pensamos quiénes eran Rob y Ot. Aprovechamos también para trabajar la inicial y la escritura en mayúscula, y para introducir nombres propios y comunes.»

La lectura grupal se planteó en gran grupo, de forma distendida,con los niños sentados en círculo. Se leyó, oración por oración y se puso énfasis en la entonación, especialmente en las  interrogaciones y las exclamaciones. Esto les sirvió para explicar qué es un cómic y los tipos de bocadillos para los diálogos o pensamientos. Por ejemplo, cuando habla el perro, aparece un bocadillo de pensamiento, lo que les resultó muy curioso. «Este es el tipo de trabajo que realizamos a lo largo de todos los capítulos: observar, pensar, anticipar lo que puede pasar y fijarnos en detalles que podrían pasar desapercibidos.»

Además, las ilustraciones les permitieron trabajar la educación emocional, la empatía y la expresión oral: «Hablamos sobre qué pensaban los personajes y por qué. Esto también ayudó a trabajar la escucha activa».